domingo, 10 de junio de 2007

La autoestima y el género

En la formación de la autoestima no sólo es importante cómo se juzgan nuestros comportamientos sino también lo que se espera de nosotras y nosotros por el hecho de ser mujeres u hombres.

Desde la etapa infantil, interiorizamos una serie de creencias acerca de lo que se espera de nosotros que vamos asumiendo y , al llegar a la edad adulta, tendemos a reafirmar, por el hecho de ser mujer u hombre, lo que se ha asumido como modelo cultural.

En la sociedad machista y patriarcal en la que tradicionalmente hemos vivido no ha estado bien visto que las mujeres tuvieran una buena autoestima. Tradicionalmente se nos ha educado para que nos parezcamos al modelo de hombre o de mujer que esa sociedad considera aceptable y ese modelo educativo no ha enseñado a las mujeres a valorarse positivamente. Sino al contrario, a las mujeres que tenían un buen autoconcepto, una buena autoestima o eran capaces de defender sus intereses u opiniones se las ha llamado egoístas, "malas" duras, poco femeninas, etc.

Esto es falso ya que una mujer con una buena autoestima es:

. Ambiciosa sin ser codiciosa.
. Poderosa sin ser opresora.
. Autoafirmatíva sin ser agresiva.
. Inteligente sin ser pedante.
. Segura sin ser engreída
. Comprensiva sin ser simple.